Los campeones de oro de Juan Carlos Costas Salmón:

Mario Martínez, Dieter Hübner, Julia Iriarte, Cornelio Yapura, Hugo Dellien y Rodolfo Aliaga

Hizo periodismo escrito, hizo televisión y la radio fue el medio que más lo cautivó y mayores satisfacciones le brindó. Precursor y pionero por excelencia, esta figura de la comunicación y del periodismo deportivo, supo innovar, proponer y apostarle al país con cada una de sus iniciativas y logros. Un prestigio ganado a pulso, hoy lo acredita para expresarse en torno a los mejores deportistas de Bolivia.

En agosto de 1948, María Elena Salmón (+) y Enrique Costas Escóbar (+) –pionero de la radiodifusión en Bolivia–, recibieron en el seno de su hogar a su hijo Juan Carlos, periodista y locutor paceño que aportaría en gran medida al campo del periodismo y la comunicación.

Juan Carlos Costas Salmón inició sus estudios escolares en el Colegio Alemán Mariscal Braun de La Paz, y adquirió el bachillerato en el Colegio Don Bosco de la misma ciudad. A los 18 años, en 1966, inició sus estudios profesionales en la Universidad del Salvador de Buenos Aires, Argentina, graduándose como periodista.

El precursor y pionero de grandes iniciativas y logros periodísticos en Bolivia, es ejemplo de honestidad y transparencia, atributos con los que se ha conducido, firme, a lo largo de su carrera. “Siempre he intentado ser muy transparente porque en el periodismo deportivo uno se rodea de las presiones de los clubes, de los dirigentes y de los entrenadores que se sienten aludidos”, confiesa, mientras no deja de insistir en que el mayor problema del fútbol boliviano, por ejemplo, son los dirigentes que se entronizan en los cargos, realizando malas gestiones a merced de satisfacer sus expectativas prioritarias: el dinero y el poder.

Sangre y raíces

Enrique Costas Escóbar (padre de nuestro entrevistado), junto a su hermano Rodolfo, fue el pionero de la radiodifusión en el país, de la mano de la histórica Radio Nacional. Los hermanos, motivados por los avances que se producían en países vecinos en materia de comunicación, hicieron posible que el 03 de marzo de 1928 la voz del entonces Presidente de la República de Bolivia, Hernando Siles, saliera de “unas misteriosas cajas”, ubicadas en diferentes puntos del casco viejo de la ciudad de La Paz, llegando hasta los oídos de cientos de transeúntes, en ocasión de inaugurar la flamante Radio Nacional de Bolivia (RNB). Se trataba pues de la primera emisora que saltaba al aire en el país, como muestra tangible de los avances tecnológicos de la época, aunque los rumores que circulaban por plazas y calles, aseguraban que se trataba de “cosas de brujos”.

Y así, como por arte de magia, RNB marcó un antes y un después en el periodismo boliviano, haciendo eco –“en vivo y en directo”– de los principales acontecimientos de la época, como la inauguración del Estadio Departamental de La Paz, hoy Hernando Siles, con un inolvidable partido entre The Strongest (4) y Universitario (1).

Durante la Guerra del Chaco, Enrique Costas E. se enfiló como corresponsal militar para poner freno a la información tergiversada que provenía de Paraguay, logrando un impacto positivo entre los miles de radioescuchas que seguían sus transmisiones e, inclusive, entre los valientes soldados que se jugaban la vida por la Patria en los campos de batalla.

Al fallecimiento del revolucionario y valiente periodista, su hijo Enrique tomó la administración de la estación. “Fue allí que, bajo la influencia de mi hermano, comencé a hacer periodismo deportivo. Enrique era relator de fútbol y con él hice mis primeras armas”, relata Juan Carlos Costas, quien no se equivocó al continuar en la senda que abrieran su padre, su tío y hermano mayor, hasta consolidarse como uno de los profesionales de la comunicación que primero y más aportó al rubro del periodismo deportivo en Bolivia.

Fundar, dirigir, ejecutar y relatar

A su regreso de Argentina y con el cartón bajo el brazo, Costas se entregó a la actividad tanto del periodismo general como del deportivo, desde las transmisiones de Radio Altiplano. Lo que empezó paralelamente y se consolidó después de esta primera experiencia, dio inicio a un cúmulo de iniciativas desde las cuales se escribieron muchas historias:

En 1969, Costas fundó Canal 7 y en 1986 se desempeñó como Gerente General de la TV Boliviana; en 1984 fue fundador y primer Director de Canal 9 “Paceña de Televisión”, red privada que hoy es ATB; y en 1991 fundó Radio Cadena Nacional RCN, considerada la primera estación satelital del país.

Destacando en su rubro, de 1984 a 1985 se desenvolvió como Vicepresidente del Círculo de Periodistas Deportivos Bolivarianos, y de 1982 a 1992, como Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos de Bolivia.

Asimismo, en el año ’72, a partir de su actuación en la televisión y en Radio Altiplano, accedió a la invitación de asumir el cargo de Director General de Deportes, en cuya gestión se redactó la primera Ley General del Deporte. En 1992 fue nombrado Concejal del Municipio de La Paz y Presidente de la Comisión de Juventud y Deportes, cargo que no lo alejó del ejercicio periodístico. “Yo nunca aspiré a tener un cargo político ni a ser funcionario público. Sin embargo, a través del periodismo deportivo, he sido invitado a trabajar a favor del desarrollo del deporte en Bolivia”, manifiesta.

Crónica de un pionero empedernido

Junto a Wálter Peña –destacado periodista, locutor de radio y presentador de televisión–, Costas le dio forma al primer noticioso de la televisión en Bolivia y, posteriormente, como Director de Deportes de la TV Boliviana, estrenó el primer programa deportivo televisivo, llamado “Teledeportes”. Desde la pantalla chica, se convirtió en el primer relator de fútbol en televisión, debutando en las Eliminatorias a la Copa del Mundo México ‘70, donde Bolivia se enfrentó a Perú y a Argentina, entre otros países, y durante el mismo Mundial.

Ejerciendo actividad periodística desde el medio que lo vio nacer y crecer, la radio, en 1977 se convirtió en el primer narrador que transmitió, desde Budapest y en directo para Bolivia, el primer partido de la Selección nacional en tierras europeas y con un rival del Viejo Continente, aspirando a estar presente en Argentina ’78.

Años más tarde, en 1986, cuando Bolivia vivió una fiesta futbolística sin precedentes, de la mano de los jovencitos que representaban al país en el Campeonato Juvenil de Lima, Perú, Costas Salmón fue el único periodista boliviano que relató, desde la capital peruana, la hazaña de Tahuichi al obtener el Campeonato.

En 1994, ubicado en Estados Unidos, fue el único periodista boliviano que relató el histórico y solitario gol de Bolivia en un torneo mundial de fútbol. “Un día reuní en mi oficina a mis colegas Grover Echavarría de ‘Radio Deporte’ y Julio Lazarte de ‘Cabalgata Deportiva’ para proponerles una alianza que nos permitiera transmitir el primer Mundial al que Bolivia había clasificado”. El acuerdo se estableció sin grandes inconvenientes hasta que surgió la gran pregunta: “¿Quién relatará los partidos?” Costas propuso que Echavarría, Tito De la Viña y él relataran 30 minutos de cada encuentro, por turnos, y el destino lo hizo dueño del micrófono en el minuto en el que la estrella Erwin “Platiní” Sánchez pateó la pelota que entró al arco del rival español.

Cadena “Pratel”

“La empresa más fiel que he tenido, la más pequeña, pero la que me merece más amor”. Así se expresa Juan Carlos Costas de Cadena “Pratel”, uno de los espacios radiales deportivos de mayor trayectoria en el país, misma que nació en 1976 en Radio Stentor y que sigue vigente.

Un año después de iniciado el emprendimiento, Costas compró el espacio en Radio Panamericana y ahí se mantuvo por varios años. Actualmente, el Director General y relator, se siente satisfecho ante la consolidación de un medio de comunicación que realiza transmisiones locales, nacionales e internacionales de eventos como Eliminatorias mundialistas, Copas del Mundo, Copas Libertadores de América y otros torneos, asumiendo la responsabilidad de los relatos junto a Víctor Hugo Mendoza y coordinando la corresponsalía de cada capital.

Figuras del deporte en Bolivia

El relator que también destaca por su particular voz y estilo propio a la hora de las transmisiones radiales, considera que, en el tenis, hasta hace tres años, la mayor figura internacional fue Mario Martínez Guzmán, quien alcanzara el puesto 34 del mundo en 1983 (Federación Boliviana de Tenis – FBT) y tuviera una participación en las Eliminatorias de la Copa Davis para Bolivia en 1977-1978 y 1988, con un récord de 3-5 en individuales y de 0-2 en dobles. El experto también destaca al actual estandarte del deporte de la raqueta, Hugo Dellien, quien, por su indiscutible calidad, se ubica dentro de los cien mejores jugadores del mundo, y aspira a meterse en los cincuenta.

En el automovilismo deportivo, el especialista pondera a Dieter Hübner, múltiple campeón nacional y ganador del Gran Premio Caminos del Inca en Perú, a quien el periódico La Patria denominó “un as del automovilismo deportivo” (2014). Fue pues en el ahora lejano 1977, que Hübner logró “domar al Inca” en un Ford Escort, pasando al salón de la fama y al recuerdo perdurable que logra la victoria. Los residentes bolivianos de Lima, aficionados, y allegados, coreaban el nombre de Bolivia una y otra vez, mientras todas las radios deportivas cubrían el triunfo del destacado deportista boliviano nacido en Holanda y quien, además, disputó el Rally Londres-México, ganó los Grandes Premios y fue una de las figuras estelares del Circuito “Oscar Crespo”.

Respecto al atletismo, Costas comenta: “Creo que nadie en la historia supera la figura de Julia Iriarte, una mujer brillante y múltiple campeona en varias disciplinas”. La cochabambina que vivió hasta los 95 años, ganó cinco medallas de oro y tres de plata en los Juegos Bolivarianos que se disputaron en Lima, Perú (1947-1948), y tuvo una trayectoria deportiva de aproximadamente quince años, destacando en lanzamiento de bala, disco y jabalina, salto de altura y longitud, además de carreras con vallas y relevos. Los récords batidos por la destacada atleta de la década de los cincuenta, estuvieron vigentes por aproximadamente cuarenta años.

“En el boxeo –casi olvidado–, sobresalió Cornelio “Jimmy” Yapura, un deportista muy valioso que ostentó el título de Campeón Sudamericano de su categoría”, afirma Costas respecto al desaparecido deportista que, formado en Argentina, llegó a pelear con lo más selecto del vecino país, y que durante los años sesenta llenaba el Coliseo Cerrado de La Paz, donde sus seguidores se daban cita para disfrutar de su gran calidad técnica. Quienes siguieron su carrera, aseguran que fue un ejemplo para la juventud.

“Finalmente destaco al recientemente desaparecido Rodolfo Aliaga, quien brilló en los años más competitivos del baloncesto nacional”. El destacado basquetbolista fue una de las grandes figuras del icónico Club Ingavi y, por si fuera poco, a mediados de los sesenta también destacó en el voleibol y llegó a jugar en la Primera División del fútbol nacional, de la mano del Club The Strongest. Un deportista multifacético que, de cancha en cancha, vivía el deporte con toda pasión, y que hoy se suma a los más gratos recuerdos que lleva consigo el periodista deportivo que tuvo la fortuna de verlo brillar.

Menciones especiales

Dos nombres invaden la memoria de Juan Carlos Costas, al momento de evocar a figuras destacadas de la historia del deporte boliviano:

Por una parte, el basquetbolista Guido Meruvia, “pieza fundamental del Club Ingavi de La Paz y de la Selección nacional”, afirma el periodista, remitiéndose a las fecundas décadas de los sesenta y setenta en esta disciplina. “La zurda mágica del cuadro albiverde” llevó con orgullo el cintillo de Capitán, como talentoso armador de un equipo de lujo y de figuras como Rodolfo Aliaga, Enrique Pozo y Javier Núñez del Prado, entre otros.

Por otra, situándose en la misma época, el periodista hace una mención especial al atleta y voleibolista Dante Pardo Valle, quien realizó estudios escolares en el Colegio La Salle de La Paz para, desde allí, vincularse a los clubes Ingavi, Sportsmen, Promoción 50, Litoral y Tenis La Paz.

“El Kanka”, como lo llamaban, supo sacar ventaja de su estatura para formar parte del equipo representativo de los VIII Juegos Deportivos Bolivarianos de 1977, de la mano de grandes figuras como José Velasco y Javier Flores, entre otros destacados que consiguieron Medalla de Plata para el país.

Ostenta distinciones de la Federación Boliviana de Volibol y de la Alcaldía de La Paz (2017). Además, la Asociación Atlética de La Paz lo distinguió por la obtención del récord nacional de la prueba de Salto Largo.

Expertos 4.  BOLIVIANOS CAMPEONES

La Paz – Bolivia.

Beatriz Villa-Gómez C. – NEOCOM S.R.L.

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