Ramiro Camacho rinde homenaje a grandes deportistas del ayer:

Julia Iriarte, Linda Spents, Mery Rojas, Johnny Pérez, hermanas Triantáfilo, hermanas Gandarillas, Rodolfo Aliaga, Wálter “Tataque” Quisbert, Isidro Huarachi, Willy Bendeck, Armin Franulic, Ramiro Benavides, Mario Martínez, Cecilia Ampuero, Edgar Cueto y Ricardo Condori

Se nutrió de lo mejor del periodismo deportivo boliviano y hoy su nombre también nada en las agitadas aguas de las redes sociales. De frente y sin pelos en la lengua, su palabra de opinión suele invitar al debate. 36 años de la mano de los espacios deportivos de mayor prestigio, avalan su trayectoria y lo invitan al podio para referirse a los mejores. Él escoge la historia de la que, sin lugar a dudas, hay que conocer para construir un presente y proyectar un mejor futuro.

Nacido para el micrófono

Desde muy chico tuvo interés por el periodismo deportivo. “He sido muy habitué a leer bibliografía argentina, fundamentalmente las revistas que llegaban a la ciudad de La Paz, como ‘Goles’ y ‘El Gráfico’, entre otras. Creo que la presencia de esa bibliografía en mi vida, me ha permitido estar siempre enterado y forjar un gusto muy especial por el deporte”, confiesa nuestro entrevistado, don Ramiro Camacho, voz y rostro de espacios televisivos y radiales, como “Deporte Total” “El Selfie Deportivo” y “Estudio, Estadio”.

Empezó prácticamente de manera empírica y, según recuerda, el interés que su esposa e hijos mostraban por la actividad que desarrollaba, lo motivaron a buscar el máximo profesionalismo y a lograr el título académico correspondiente.

En 1985 Ramiro Camacho incursionó en la radio, gracias a Fredy Calla (+), quien entonces fuera su docente en la Universidad Mayor de San Andrés y quien lo invitara a integrarse a “Impacto Total”, programa dirigido por Fernando Bustillo y Alfonso “Toto” Arévalo.

 “Recuerdo que mi primer partido fue Bolivia contra República Democrática Alemana, pero infelizmente esa fue la última transmisión que hicimos desde ese espacio, pues el ciclo de Fredy en los medios de comunicación concluía justamente en esa oportunidad”.

Fue el doctor Alfonso Arévalo quien, transcurridos algunos días de su debut y despedida de Radio “Nueva América”, le ofreció la oportunidad de cubrir la actividad deportiva amateur que se desarrollaba principalmente en la ciudad de La Paz, a través de reportajes para la televisión.

A raíz de su destacado trabajo como reportero de campeonatos, torneos y eventos deportivos que giraban en torno al hipismo, el vóley, el básquet y otras disciplinas, Camacho se incorporó a la actividad periodística diaria de “Deporte Total”.

A partir de ello, construyó una sólida trayectoria que se nutrió de lo mejor que le transmitieron los periodistas deportivos más prestigiosos de Bolivia, como Cucho Vargas, Lorenzo Carri (+), Tito De La Viña, Fernando Bustillo, Miguel Velarde, Toto Arévalo, Juan Carlos Costas y Fernando Nürnberg.

“He tenido muy pocos trabajos y mis ciclos en los medios de comunicación y programas en los que me tocó estar, fueron bastante largos”, confiesa, para inmediatamente evocar su paso por Telesistema Boliviano, “Facetas Deportivas”, “Goles” y, por supuesto, “Deporte Total”, programa en el que incursionó hace 36 años y al cual, después de un paréntesis, regresó hace seis. “Acá me siento muy cómodo porque es mi casa y el lugar en el cual me formé como reportero y conductor de televisión. Don Toto me ha formado como periodista y, si bien he sabido recibir las reprimendas necesarias cuando no se hacía bien el trabajo, también he tenido la satisfacción de merecer sus elogios al mostrar esfuerzo y dedicación”.

Ramiro y la polémica

En redes sociales, mismas que en la actualidad juegan un papel importante en la relación del periodista con el público que lo sigue, la palabra de opinión de Ramiro Camacho suele despertar polémica.

Se trata, pues, de una palabra de directa, cuyo propósito principal no es la aprobación. Al respecto, él comenta: “El periodista muchas veces es incomprendido y yo soy muy frontal; no me ando con medias vueltas. Esto me ha llevado a tener impases con dirigentes, con técnicos y también con autoridades que se sienten atacadas cuando les hago conocer mi punto de vista sobre muchas situaciones relacionadas, principalmente, a la conducción del deporte en nuestro país”.

Según lo asegura, el comunicador acoge de buena manera tanto las críticas hechas con respeto como los elogios. “Agradezco mucho al aficionado, a la dama, al caballero o al niño que se aproxima y me hace conocer sus puntos de vista y criterios respecto al fútbol que despierta todo tipo de pasiones”.

Del vóley al amor

Si bien Camacho es un declarado fanático del balompié, el vóley es la disciplina a la que se siente especialmente conectado. Según nos cuenta, además de que de joven se divertía practicándola, gracias a ella pudo conocer al amor de su vida y actual esposa, doña Elizabeth Calderón. “Ella llegó con el representativo de Lupita de Potosí para participar en el Campeonato nacional que se realizó en el Coliseo Cerrado Julio Borelli. En la dinámica de las entrevistas y del seguimiento, la conocí y hoy estamos felizmente casados y hemos formado un hogar. El vóley me ha regalado lo más lindo que tengo en este aspecto tan personal y privado de mi vida”.

También se considera un asiduo seguidor y apasionado del baloncesto y del automovilismo. Tuvo la oportunidad de cubrir muchos Grandes Premios nacionales, recorriendo la geografía del país de norte a sur, de este a oeste. “He conocido todos los departamentos, ciudades intermedias, ciudades chiquitas, y eso me ha reconfortado porque he recibido el cariño de la gente que, a raíz de nuestras narraciones deportivas, ha vibrado con el deporte”.

Tributo a los deportistas del ayer

A la hora de preguntarle sobre cuáles considera fueron y son los grandes deportistas de la historia de Bolivia, don Ramiro nos adelanta que se referirá exclusivamente a los deportistas del ayer que traen a su memoria imborrables recuerdos; a aquéllos que, en un país sin condiciones para el ejercicio del deporte competitivo, lograron el éxito a merced del sacrificio de sus familias, entrenadores y el suyo propio.

“Las generaciones de jóvenes seguramente destacarán a Karen Tórrez o a Bruno Rojas… No faltará el nombre de Wálter Nosiglia Navarro, siempre presente en las pruebas del Dakar, con una larga y destacada trayectoria que lo respalda en la disciplina del motocross… Yo quisiera rendirles un homenaje a aquellos deportistas que en el pasado sacaron cara por nuestro país”. Y el listado se transcribe así:

“Doña Julia Iriarte, destacada atleta nacional que en los Juegos Bolivarianos de las décadas de los treinta y cuarenta supo imponer su calidad como especialista en lanzamiento de bala, disco y jabalina, salto largo, 80 metros con vallas y postas 4×100 metros llanos, pruebas en las que obtuvo y mantuvo récords nacionales hasta pasada la década de los cincuentas; a doña Linda Spents, una distinguida dama de nacionalidad alemana que representó al país en el pentatlón femenino y la posta femenina de 4×100 de los Juegos Bolivarianos de 1977, y de la cual nunca más volvimos a saber nada. También a Mery Rojas, destacada atleta de fondo de finales de los setenta; y a Johnny Pérez, quien brilló en las pruebas de 5.000 y 10.000 metros. Lo destaco enormemente porque ha sido uno de los atletas que en los Bolivarianos de 1977, nos ha dado una alegría muy grande.

En vóley femenino están, sin duda, las hermanas Triantáfilo, figuras altamente destacadas de este deporte. En baloncesto femenino, por supuesto, las hermanas Martha y Ana María Gandarillas, ambas con cualidades excepcionales para la práctica deportiva y que brillaron también en el deporte de la canasta. Y por supuesto el rey del deporte boliviano, don Rodolfo Aliaga, un destacado basquetbolista del Club Ingavi que le dio lustre al deporte nacional y que destacó también por ser un atleta multidisciplinario que dominaba la práctica del vóley y del fútbol profesional, y por su extraordinaria calidad humana.

En el boxeo, no podría dejar de mencionar, por ejemplo, a Wálter «Tataque» Quisbert y a Isidro Huarachi, ambos Campeones de los Juegos Bolivarianos de 1977 y de los denominados Juegos Cruz del Sur de 1978.

En automovilismo, no quisiera ser ingrato con Willy Bendeck, el destacado piloto cruceño que finalmente terminó con su vida en una competencia de orden nacional, todo porque la velocidad que él imprimía a su máquina y su interés por ganar la competencia, hicieron que pierda la vida.

Tampoco me quiero olvidar de don Armin Franulic, el pentacampeón boliviano en esta disciplina. Un hombre que, al margen de haber sido un gran deportista, se le reconoce su don de persona, ese carisma altamente valorado entre los pobladores con los que tejía lazos de amistad en todo el país, los periodistas, los pilotos y el público en general. Realmente fue un hombre muy importante para la historia del deporte boliviano.

En el tenis tenemos a Ramiro Benavides (que llegó al número 50 del ranking del mundo), a Mario Martínez (que llegó al número 35 del mundo a principios de la década de los ochentas), y a la paceña Cecilia Ampuero, destacada tenista que alcanzó éxitos importantes para el país, fundamentalmente en los torneos ‘Cóndor de Plata’ y que logró uno de los mejores puestos del tenis femenino boliviano en el ranking mundial, al finalizar la década de los noventas.

También quisiera destacar –a veces la memoria es muy ingrata–, a Edgar Cueto, el ciclista boliviano que tuvo una destacada actuación internacional en la década del setenta, misma que lo llevó a ser distinguido como ‘El Mejor Deportista del Siglo XX de Bolivia’.

Muchos deportistas que supieron brillar en el pasado, ahora están en el olvido porque no se supo reconocerlos en su debida magnitud. Es el caso del atleta de élite Ricardo Condori, quien fue el primer ganador de la primera carrera pedestre organizada por el periódico ‘El Diario’ y que representó a Bolivia en las Olimpiadas de Múnich ‘72”.

Apuntes sobre la realidad actual

El pasado suele llevarnos a la reflexión sobre el presente, y esta charla no es la excepción. ¿Qué pasa con el deporte?, ¿qué pasa con el desarrollo de nuestros deportistas? Ramiro Camacho comparte sus criterios al respecto:

Necesitamos autoridades de competencia. De un tiempo a esta parte, las autoridades no han sido las idóneas, no precisamente por malos manejos administrativos, sino porque han tenido falta de capacidad para conducir el deporte boliviano.

Hoy el deporte debe ser manejado desde la planificación, desarrollo y conocimiento de cómo éste debe estar presente y latente en la vida de nuestros niños desde la edad escolar, en la etapa intermedia con los jóvenes y señoritas y, finalmente, en la etapa de secundaria, cuando los deportistas puedan acercarse a las federaciones deportivas y constituirse en verdaderos valores a nivel nacional e internacional.

Necesitamos recursos para el deporte. Actualmente todo depende del esfuerzo propio de los deportistas, de los familiares, y, en algún caso, de entidades privadas y de la dirigencia deportiva. El Estado boliviano no ha tenido una participación decidida en el desarrollo del deporte en los últimos treinta años; lo tenemos que decir con claridad. El gobierno de Evo Morales ha dejado infraestructura deportiva cerrada a lo largo y ancho del país; esa infraestructura no le sirve al deporte boliviano porque no vemos a los niños, a los jóvenes y a los entrenadores trabajando y aprovechando esos espacios para formar un grupo importante de atletas que vayan a masificar a cada una de las federaciones deportivas, en procura de buenos resultados.

Lamentablemente el presupuesto que se destina al deporte es muy pobre porque se lo considera la quinta rueda del coche. Cuando tengamos autoridades que realmente entiendan que el deporte es una parte fundamental de la salud de un país (te aleja de las drogas, del alcoholismo, de la violencia, etc.), creo que vamos a tener un deporte diferente y, por tanto, una sociedad encausada en los valores que quisiéramos tener en la sociedad boliviana que, hoy por hoy, está muy venida a menos. 

La pandemia le ha quitado espacios al deporte; vemos canchas y pistas abandonadas; el panorama es muy desolador. Es por eso que el Estado tiene que trabajar, actuar e invertir aún más, por el bien de las nuevas generaciones y del país”.

Expertos 10.  BOLIVIANOS CAMPEONES

La Paz – Bolivia.

Beatriz Villa-Gómez C. – NEOCOM S.R.L.

Compartir