Joaquín Botero Vaca

El Rey de Goles que deja el cetro con orgullo y honor

La trayectoria deportiva de quien por más de una década fue “el máximo goleador histórico” de La Verde (2009 – 2020), brilla con luz propia. La carrera del “Chacal” se resume en números concretos, pero –más allá de la estadística–, quienes siguieron su brillante trayectoria en el cuadro celeste, en la Selección boliviana y en Los Pumas de la UNAM, pueden considerarse afortunados testigos de su extraordinario poder depredador.

El delantero estrella, Joaquín Botero Vaca, también es conocido como “El Artillero de La Verde”, “Boterito”, “El Patrón de los Goles”… El periodista deportivo Fermín Zabala lo apodó “El Camello”, sin imaginar la trascendencia que tendría el denominativo que se originó al verlo correr con su mochila cargada a la espalda, cual animal del desierto que ostenta –orgullosa– la joroba. Juan Pastén, por su parte, lo bautizó como “El Chacal”, mamífero que –sin piedad ni remordimiento– acaba con su presa.

Este personaje que forma parte de las páginas doradas de la historia del fútbol boliviano, proviene de una familia numerosa de diez hermanos. Hace 43 años nació en la provincia Iturralde del departamento de La Paz, y heredó de su padre la buena puntería.

“Lo que más recuerdo de mi niñez es que escuchaba todos los partidos del Bolívar por radio, desde El Dorado”, rememora nuestro entrevistado. A continuación, se enfoca en su juventud, etapa en la cual se trasladó a Rurrenabaque para estudiar y donde empezó a descollar por su indiscutible talento futbolístico, hasta llegar a las divisiones inferiores de uno de los clubes más importantes del país y al que seguía desde chico, El Bolívar.

Lo difícil, nos cuenta, fue llegar a la Primera… “Tuve que luchar y pelear mucho por aproximadamente cuatro años. El camino no fue nada fácil; hubo que trabajar duro y hacer muchos sacrificios para conseguir lo que me había propuesto”.

Previamente al salto a la Primera División del Bolívar, el veinteañero Botero paseó su habilidad por el Club Mariscal Braun (1997 – 1998) y Deportivo Municipal de La Paz (1998 – 1999).

A vísperas de inaugurar un nuevo milenio, en 1999 el delantero ingresó a las filas celestes para convertirse en uno de los máximos exponentes de la historia del club paceño, conquistando varios campeonatos nacionales y siendo reconocido como “el mejor goleador mundial del Club Bolívar» (2002).

Sus méritos a nivel local y nacional lo llevaron a vivir episodios gloriosos en el país azteca, cuando de “Camello” pasó a ser Puma y, con esa identidad, Bicampeón nacional y Campeón de Campeones en 2004, además de Subcampeón Sudamericano en 2005. Argentina, Venezuela, Kuwait y China también incluyeron al talento boliviano en las filas de sus cuadros de mayor importancia y popularidad.

El periodista deportivo Gonzalo Cobo (Futbolmanía, El Alargue) resalta los momentos sobresalientes de la trayectoria deportiva del artillero boliviano: “Primero lo vimos jugar en la segunda división del fútbol paceño, en Municipal. A fines de los noventas fue jalado al Club Bolívar, formando una sociedad inolvidable con Luis Gatty Ribeiro, marcando goles hermosos y constituyéndose en un valor fundamental de la Copa Libertadores de América del año 2000. En la oportunidad, el cuadro celeste de Botero, Gatty Ribeiro, Julio Baldivieso e Ignacio García, entre otros, llegó a los cuartos de final. La Academia quedó fuera de carrera al ser eliminada por el América de México, pero el desempeño del veloz delantero paceño, captó el interés de la afición azteca y principalmente del director técnico –quien fuera delantero estrella de la década de los ochentas–, Hugo Sánchez, quien lo fichó para incluirlo en Los Pumas de la UNAM, donde sus cualidades destacaron por un par de años”.

El primer paso a la internacionalización, derivó en un Botero requerido por San Lorenzo de Argentina, Deportivo Táchira de Venezuela (con una participación marcada por fuertes lesiones), Al-Arabi SC de Kuwait, Henan Construction de China y Correcaminos de la Segunda División mexicana.

A mediados de 2011 retornó a Bolivia para jugar en San José y su posterior paso por el Sport Boys Warnes (2013), contribuyó a que el equipo lograra su ascenso a la Liga boliviana.

Ya retirado, a principios del 2020, Botero anunció su regreso a las canchas para apoyar al Club Universidad San Francisco de Asís de la Primera A de Potosí en Tupiza, aspiración truncada por la emergencia sanitaria que sacudió al mundo.

Hace cuatro años que no juega profesionalmente. Antes de la pandemia, solía hacerlo en la Categoría Seniors y en los campos de la Mutual de Ex Jugadores de Santa Cruz, ciudad donde radica. “Cuando visitaba La Paz y El Alto, también me iba a los pueblos a jugar”, señala el ícono que aspira nadar en las aguas de la dirección técnica, consciente de que en el país las oportunidades para los bolivianos, son muy escasas.

Botero al grito de ¡gol!

Estrella de la AKD

El futbolista Joaquín Botero fue uno de los deportistas más destacados de Bolivia y el futbolista más efectivo del 2002 al conseguir el récord de goles en una sola temporada para el Club Bolívar de La Paz: 49 goles en los torneos Apertura y Clausura de la Liga de Fútbol Boliviano (Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol – IFFHS, 2015).

A La Academia (AKD) –equipo donde alcanzó su máxima consagración–, le regaló 111 goles en 136 partidos (1999 – 2003).

Al respecto, el periodista Luis “Luchete” Butrón (Radio Monumental / Zoé Radio), expresa: “Botero ha sido uno de los jugadores más importantes que hemos tenido en la década del 2000. Una figura gravitante, impactante dentro del fútbol boliviano, motivo por el cual es amado y recordado por el hincha bolivarista. Joaquín Botero se ha cansado de hacer goles en Bolívar y se ha cansado de hacer buenas actuaciones con La Academia, como goleador y protagonista de una gran camada de jugadores. Lo de él es extraordinario…”.

Botero armó una especie de “dúo dinámico” con el ex jugador pandino, Luis Gatty Ribeiro. Ambos se conocían a la perfección, funcionaban como “Batman y Robin” y su complicidad dentro y fuera de la cancha, estuvo al servicio no sólo del Bolívar, sino de la Selección nacional a lo largo de una era inolvidable.

“Con Gatty estuvimos juntos desde la Juvenil y con él nos quedábamos mínimamente una hora más después de los entrenamientos, para seguir practicando. Los fines de semana nos íbamos al Simón Bolívar y le pedíamos al utilero que nos preste balones para patear una y otra vez”, recuerda “El Chacal”.

Dolor y gloria en Los Pumas

A propósito de su estancia en el país azteca, Joaquín Botero recuerda: “Me costó medio año aclimatarme a mi nueva vida en México y, además, fui blanco de muchas críticas porque sólo hice un gol en seis meses…”.

Después del dolor y la frustración, llegó la gloria: Con Los Pumas de la UNAM logró el primer Bicampeonato mexicano en la historia de torneos cortos (2004), al mando del mundialmente afamado Hugo Sánchez, siendo recordado por la afición de Pumas como una pieza clave de la generación dorada del cuadro felino.

El Apertura 2004 fue el mejor torneo del boliviano en México al marcar 7 anotaciones en 15 compromisos de la fase regular, y 4 dianas en la Liguilla. Además, llegó a la final de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors (2005).

Sobre el tema Luis Butrón, añade: “Creo que después de Marcelo Martins (futbolista todavía en ejercicio) y de grandes jugadores que hemos tenido en el pasado, como el Maestro Ugarte, Baldivieso, Etcheverry y otros, Joaquín Botero está ahí, en el grupo de estrellas. Lo que hizo en México entre el 2003 y el 2006 ha sido impresionante; sus marcas lo han catapultado como uno de los pocos bolivianos que ha destacado en el exterior. Botero es extraordinario por donde se lo vea”.

Y el protagonista de nuestra “Crónica de Domingo”, añade: “Tengo el privilegio de ser el único boliviano que pudo dar una vuelta olímpica en la casa del Real Madrid cuando con Pumas lo derrotamos (1-0). Me parece increíble haber enfrentado a astros como Rolando, Zidane, Beckham, etc…”.

Más de una década de reinado en la Selección nacional

Por once años fue considerado “El Máximo Goleador Histórico” de la Selección de Bolivia, con 20 tantos registrados en 48 partidos oficiales y amistosos, jugados en diez años (1999 – 2009).

El 17 de noviembre de 2020 fue la fecha en la que el récord de Botero fue derrumbado por el cruceño Marcelo Martins Moreno, quien registró su gol Nº 21, en el marco del partido frente a Paraguay que se disputó en Asunción (Eliminatorias Catar 2022).

Al respecto, nuestro entrevistado comenta: “Sabíamos que Marcelo Martins es un gran jugador; fue mi compañero en la Selección y las condiciones que tiene lo llevaron a ser el máximo goleador. Me dio mucha alegría porque, mientras fue mi turno, me sentí muy contento y orgulloso de lo conseguido”.

Imposible no estarlo si fue, entre otras cosas, una de las figuras protagonistas de la histórica goleada de 6 a 1 que Bolivia le propició a Argentina en el 2009. “El Chacal”, fiera depredadora, marcó 3 de los 6 tantos e hizo dos asistencias determinantes en el Hernando Siles de La Paz, hazaña con la cual dio por concluida su participación en el seleccionado nacional. “Esa tarde fue la más grata en mi carrera”, expresó.

“2009. Eliminatorias de la Copa del Mundo en La Paz. Jugaban Bolivia y Argentina con Messi como su máxima estrella y Maradona como DT. A los 16 minutos parecía un partido equilibrado con un 1 a 1 poco alentador, pero Bolivia se destapó con el segundo gol anotado por Martins. De allí en más el encuentro fue un paseo ante un equipo albiceleste abierto y desorientado. El festín se lo dio Joaquín Botero que anotó un espectacular hat-trick. El mejor de sus goles lo hizo a los 20 del segundo tiempo. Gatty Ribeiro recibió el balón cerca del círculo central, miró y vio a Botero picando por el centro, le envió un pase largo, alto y preciso a las piernas del goleador, que entró al área y la cruzó con maestría descolocando al arquero Carrizo que salía a cubrir el tiro. Era el 5 a 1 de un encuentro que terminó 6 a 1. Una de las dos peores goleadas recibidas por Argentina en su historia, uno de los mejores partidos jugados por la Selección en La Paz”. (Historiadelfutbolboliviano.com).

Por su parte, el periodista Michael Dunn (Revista Cábala), complementa: “Joaquín Botero es un ídolo máximo para Bolivia y Bolívar. Su hat-trick a la Argentina de Messi y Maradona en el histórico 6-1, o su gran actuación en la Copa Sudamericana del 2002 con La Academia, son algunos de los muchos recuerdos que tengo de su brillante carrera”.

Virtudes deportivas y algo más…

Respecto a las virtudes deportivas del ídolo, nadie duda de su picardía, velocidad y su sentido de ubicación en el área. El periodista deportivo Sergio Reyes Aliaga (Deportivo Universitario), comenta al respecto: “Botero fue el jugador más rápido de Bolivia de las últimas dos, tres décadas. Fue dueño de una capacidad física tremenda, de dotes futbolísticos muy buenos como delantero y buena definición… Pienso que al no haber cultivado al cien por ciento el tema físico y de disciplina, se negó la oportunidad de salir a un ámbito futbolístico mucho mejor. Estuvo en México, es cierto, y se mantuvo buenos años allí, pero podía haber dado muchísimo más…”.

Por su parte, Gonzalo Cobo destaca: “El goleador histórico de la Selección boliviana (2009 – 2020) fue un privilegiado por la velocidad en su juego, característica que hizo particular a este delantero. Recuerdo un gol que le marcó a Boca Juniors a pura velocidad, saliendo de la mitad al campo de juego. Seguramente en la Argentina no se lo olvida, como tampoco se olvida la goleada histórica de la Selección de Erwin Sánchez, en la cual Botero fue protagonista y dueño de la recordada frase: ‘Esto ya está terminado’. Es uno de esos jugadores que uno quisiera volver a ver…, uno de los más grandes goleadores del fútbol boliviano”.

Y Michael Dunn resume: “Un delantero con potencia, velocidad y definición. En el caso del goleador histórico de Bolivia (2009 – 2020), los números hablan por sí solos”.

“Siempre me gustó tomarme mis cervecitas, pero nunca dejé de rendir en la cancha”, afirma “El Camello”, cuyas óptimas actuaciones avalan este criterio.

¡Cambio de chip en los jugadores!

En la despedida y ante la pregunta sobre su opinión respecto a la realidad del fútbol boliviano, el goleador de excelencia, va directo al grano: “Falta mucho trabajo en los jugadores y el reto más importante es lograr un cambio de chip. Actualmente a los jugadores les gusta las cosas fáciles y se frustran muy fácilmente. Deben comprender que, con el mínimo esfuerzo, no van a estar de titulares de un día a otro… Pero no lo entienden, entonces si llegan a ser titulares, se quedan ahí, y si no llegan a ser titulares rápidamente, se frustran y se van. Lo que veo es que están más preocupados en su imagen y en hacerse tatuajes, que en trabajar deportivamente y superarse a base de verdadero esfuerzo y sacrificio”.

Crónica 5.  ESTRELLAS DEL FÚTBOL

La Paz – Bolivia.

Beatriz Villa-Gómez C. – NEOCOM S.R.L.

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