Marcelo Martins Moreno

Máximo goleador histórico, “Flecheiro” for export

El jugador boliviano más caro de todos los tiempos es quien marca la diferencia en el fútbol nacional de las últimas dos décadas, como elemento intercontinental ambicionado por equipos de las más grandes potencias mundiales del balompié, como Brasil y Alemania. Por “cosas del fútbol”, su potencial y talento no encajan con el nivel que presenta el seleccionado verde, lo que no resta valor a sus múltiples virtudes deportivas ni opaca su significativo aporte como embajador del fútbol boliviano. Amado en el Brasil, cuestionado en Bolivia: una paradoja digna de analizarse…

De Santa Cruz de la Sierra a tierras brasileñas

Marcelo Martins Moreno nació en Santa Cruz de la Sierra en 1987. Su padre, el ex futbolista Mauro Martins, llegó a la capital oriental a finales de los setentas para jugar en el Club La Bélgica y en otros clubes de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF). Fue durante su estancia en el extranjero que el ex volante conoció a la boliviana Ruth Moreno Espinoza, con quien formó un hogar de siete hijos. El cuarto, Marcelo, heredaría de su padre el gusto por la pelota, iniciándose en las menores del Club Deportivo Oriente Petrolero.

El barrio Guadalupe y la canchita de la Infocal fueron testigos del crecimiento futbolístico del joven hincha del Liverpool de Inglaterra que soñaba con llegar a ser un gran goleador boliviano.

Habiendo debutado en el cuadro verdolaga a sus 16 años, dio fin a su corto paso por el fútbol nacional, emigrando al país de la batucada. Primero fue parte del Club Vitória de Salvador de Bahía, donde ganó el Campeonato Regional de 2005, y después se afiló al Cruzeiro de Belo Horizonte (equipo de la Segunda División, dueño de una de las hinchadas más grandes del fútbol brasileño), donde explotó al máximo su talento deportivo, hecho que derivó en su participación en las Selecciones Sub 17 y Sub 20 de Brasil, de cara a torneos amistosos de carácter internacional.

En una aparición en Sport TV del Grupo Globo, la sinceridad del joven boliviano se robó los aplausos de los panelistas que lo entrevistaron. Martins contó cómo llegó al Vitória de Bahía, procedente de Bolivia y mencionó que no la pasó nada bien, pero que tuvo en Francisco de Assis da Silva Junior, más conocido como “Chiquinho de Assis” (entrenador de las menores), al mejor aliado para mantenerse en un país desconocido en su afán de buscar días mejores para él y su familia. Él fue mi segundo padre”, confesó.

«Mi papá es brasileño, mi esposa es brasileña; jugué y fui goleador en la selección brasileña juvenil, jugué en varios clubes brasileños. Tengo muchas cosas que me involucran con Brasil que fue el país que me abrió las puertas en el fútbol”, confesó en una entrevista el delantero cruceño de 33 años, quien hoy –después de haber paseado su talento por tres continentes– es reconocido como un espigado jugador de doble nacionalidad, dueño de un porte atlético y gran capacidad de remate, que brilla como ídolo deportivo del equipo que lo catapultó: el Cruzeiro.

El héroe y su torcida

“Moreno” (en Brasil lleva su apellido materno) tardó un semestre en afianzarse como titular del Cruzeiro. Marcando goles a Grêmio y a Palmeiras, logró ser considerado como un gran prospecto para el club y después se quedó como titular indiscutible, como referente y como Nº 9, el 9 de Ronaldo.  

“El Cruzeiro es el mejor club donde me he sentido. Pude ganar títulos nacionales e internacionales y tengo un respeto muy grande hacia el club y toda la hinchada; me tienen como ídolo y eso es algo muy bonito. La torcida (hinchada) me apoya hasta cuando estoy jugando mal, apoya a tiempo completo y eso le da confianza al jugador”. Al respecto, acota Luis Butrón Carrasco (Radio Monumental / Zoé Radio): “Hace poco veíamos la llegada del goleador al Brasil, generando un movimiento tremendo que muestra que la gente del Cruzeiro lo idolatra. No es fácil llegar a ser ídolo en el Brasil, y Marcelo lo es”.

Cómo no serlo si, de la mano del club azul, se alzó como goleador y Campeón del Torneo Mineiro de 2008 y así participó en la Copa Libertadores, en la que se consagró como el máximo artillero del campeonato, anotando 8 tantos –junto al paraguayo Salvador Cabañas–, aunque su equipo fue eliminado a manos de Boca Juniors de Argentina en los Octavos de Final.

El 2014 también fue un gran año para “Moreno” con el Cruzeiro (Campeón del estadual), y sus bonos subieron al máximo luego de un paso –de menos brillo– por el Club Grêmio de Porto Alegre (2012 – 2013) y el Flamengo (2013 – 2014), equipo carioca universalmente conocido por la grandeza de su hinchada rojinegra.

Aunque varias fuentes coinciden en que actualmente “El Flecheiro” no está atravesando por el mejor momento de su historia en el cuadro de la ciudad de montañas y tierras bajas, el ariete cruceño que es uno de sus máximos goleadores extranjeros, tiene la ilusión de regalarle a la fiel fanaticada del “Time do Povo” nuevas alegrías y más gritos de gol (que hasta ahora suman alrededor de 50).

Fichaje millonario y pase al Viejo Continente

En su primer año en el equipo azul (2008), Martins se consagró como goleador de la Copa Libertadores y con esa carta de presentación fue transferido al fútbol de otros continentes del globo, consolidando una trayectoria envidiable a nivel internacional.

El periodista deportivo Gonzalo Cobo (Futbolmanía, El Alargue) da cuenta de ello: “Es el jugador referente de nuestro fútbol a nivel internacional. Jugó para el Shajtar Donetsk de Ucrania, participó de una Champions League y después paseó su fútbol en China, donde muchas figuras internacionales terminaron sus carreras. Me imagino que será en el Cruzeiro donde concluirá la suya porque allí realmente lo aprecian y valoran. Él buscó hacer su fortín en Brasil, jugando también con otras camisetas tan grandes como la del Flamingo. Martins es una especie de Embajador del fútbol boliviano”.

Por su parte, Luis Butrón complementa: “Creo que su carrera ha sido brillante, y nos ha ayudado a ponernos en el mapa (en Brasil, en Ucrania, en Inglaterra, en China…). En resumen, considero que Martins, en los últimos diez años, ha sido la mayor estrella que hemos tenido y el abanderado que supo poner el nombre de Bolivia en alto a nivel internacional”.

La planilla personal del “Matador” de la mano del Shajtar Donetsk (2008 – 2009) que lo adquirió por 14 millones de dólares, fue de tres goles en más de veinte juegos, aunque se convirtió en el primer boliviano en ganar el título de un torneo europeo, luego de que su equipo consiguiera el Campeonato de la vieja Copa UEFA, venciendo en la final de Estambul al Werder Bremen por 2-1. Y allí estaba Martins buscando una cámara para exhibir la tricolor y gritarle al mundo el nombre de su país. “La Copa UEFA que conquistamos con el Shajtar en la época que estuve en Ucrania es algo que jamás olvidaré en mi vida”, confesó.

El mismo año fue cedido a préstamo al Werder Bremen del fútbol alemán –equipo que pretendía sus servicios por mucho tiempo y que finalmente logró su objetivo tras la retirada del peruano Claudio Pizarro. La operación se dio por 2 millones de Euros, por una temporada y con opción a compra. En el conjunto verde, Martins anotó tres tantos en aproximadamente nueve meses.

En 2010 su carrera continuó en Inglaterra cuando el equipo ucraniano dueño de su pase lo prestó al Wigan Athletic de la Premier League, terminando la gestión con un proceso de adaptación a un nuevo fútbol, sin grandes logros y con gran parte del tiempo en el banco de suplentes.

Después del Mundial de Sudáfrica 2010, Marcelo Martins Moreno regresó a Ucrania para volver a ser parte de la plantilla del Shajtar Donetsk (2010 – 2011) y consolidarse como uno de los goleadores del plantel.

China y la consolidación de una trayectoria tricontinental

En 2015 se anunció que el atacante nacional Marcelo Martins firmaría un contrato millonario con el Changchun Yatai de China, recibiendo alrededor de 4.5 millones de dólares por temporada.

El cuadro asiático no se equivocó en su apuesta porque al año siguiente Martins, quien se perfiló como goleador de la temporada y habiendo superado todas las pruebas de calidad, efectividad y máxima exigencia, aportó a salvarlo del descenso y mantenerlo en la Primera División del fútbol de China.

No ocurrió lo mismo con el Wuhun Zall (2017 – 2018) porque si bien la estrella sudamericana dio lo mejor de sí en el combinado que actualmente milita en la Super Liga China, no logró la cantidad de goles que esperaba (24 en 34 partidos), no jugó la cantidad de partidos que pensaba y su equipo no logró una buena campaña, razones por las que finalmente quedó fuera de los planes del cuerpo técnico del plantel asiático. 

En enero de 2019 se anunciaba a Marcelo Martins como nuevo refuerzo del Shijiazhuang Ever Bright –también de la Super Liga– y un año después el vínculo entre el atacante boliviano y el equipo chino se rompía y lo devolvía a suelo sudamericano, debido a la epidemia del coronavirus que sacudió al gigante asiático.

La Verde: Una historia escrita con letras de oro

Sumando experiencia en las Selecciones brasileñas Sub-17 y Sub-20, el joven Marcelo Martins Moreno tuvo el sueño y la inquietud de convertirse en un referente del fútbol boliviano y coadyuvar a su país, consciente del privilegio que tuvo de haber podido consolidar su formación deportiva en la potencia mundial del balonpié.

En el 2007, a sus veinte, fue convocado por el técnico Erwin “Platiní” Sánchez para las Eliminatorias al Mundial Sudáfrica 2010 y debutó en la “Nacional Verde” en un amistoso frente a Perú, en Lima.

Muchos recuerdan aquel junio de 2009 cuando la fulgurante estrella internacional falló un penal frente a Venezuela en el Hernando Siles. No muchos recordarán que su primer gol lo anotó también frente al vecino país. Sin embargo, lo imperdonable sería olvidar que Martins inauguró la goleada histórica de 6 a 1 sobre Argentina y que su tiro libre ante Brasil propició un resultado final de 2-1, registrado como el tercer triunfo de la Selección boliviana ante los brasileños.

Si bien fue considerado el jugador más importante de la Selección boliviana de cara a la Copa América Argentina 2011 donde convirtió 7 goles, su equipo tuvo una actuación acorde a la historia de los últimos años, donde es el más flojo del continente.

Contra todo pronóstico, en la Copa América del 2015 organizada por Chile, Bolivia logró su sexto mejor desempeño histórico, de la mano de figuras como Martins, Alejandro Chumacero y Ronald Raldes, quienes demostraron aplomo y proyección en su juego.

En las Eliminatorias al Mundial de Brasil 2014, “El Matador” volvió a anotarle a Argentina, logrando el empate en Buenos Aires por primera vez en su historia.

El 17 de noviembre de 2020, en juego eliminatorio (Catar 2022) frente a Paraguay y en calidad de visitante, “El Matador” se convirtió en el máximo goleador histórico de la Selección boliviana, superando el récord que Joaquín Botero ostentara por más de una década. Metido entre los veinte jugadores con mayor número de años (14) y de convocatorias a la Selección, con alrededor de 80 partidos disputados y con 21 tantos anotados, logró, con lágrimas en los ojos, la meta que todo artillero del fútbol desea obtener (Historiadelfutbolboliviano.com).

Asimismo, con 17 tantos, Marcelo Martins ascendió al quinto lugar de los goleadores históricos de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial.

Sin embargo, más allá del afán por los récords, se trata de hechos consagratorios para un jugador excepcional y atípico; un gladiador que ha tenido la mala suerte de coincidir con una de las generaciones más débiles de la historia del fútbol boliviano.

“Nadie es profeta en su propia tierra”

En toda historia deportiva se acumulan momentos de dificultad y quizás uno de los episodios más complicados que vivió Marcelo Martins fue la renuncia a su Selección en el 2015, cuando el choque de ideas con el entonces entrenador, Julio César Baldivieso, terminó por alejarlo del equipo, junto a sus compañeros Ronald Raldes y Pablo Daniel Escobar.

Más allá de lo coyuntural, sin embargo, “El Matador” es víctima permanente de una circunstancia irreversible que se traduce en una Selección boliviana que va de tumbo en tumbo como resultado de problemáticas estructurales que se arrastran desde hace más de 25 años, que le quitan brillo y que le restan mérito a su Capitán y estrella. Como efecto contrario a lo que se podría esperar, Martins es permanentemente atacado y desprestigiado en Bolivia, aunque él –con frecuencia– expresa su sincero agradecimiento a sus compañeros y a los compatriotas que le brindan su apoyo.

“Se ha tenido mucha crítica contra él. Lamentablemente ocurre que los resultados de la Selección Boliviana intentan escudarse crucificando a alguien, pero en el caso de Marcelo Martins me parece totalmente injusto porque es un jugador que merece todo el respeto de la gente que sabe de fútbol”, apunta Cobo.

Por su parte, Luis Butrón complementa: “La frase ‘nadie es profeta en su tierra’ le va a Marcelo como anillo al dedo. Hay gente que jamás se ha sentido contenta con Marcelo porque el hincha boliviano espera que la estrella internacional lo resuelva todo en la cancha, sin entender que el fútbol es de once jugadores. Creo que la gente pide mucho y –como dicen por ahí– el ídolo siempre será el más castigado”.

Lo que se espera…

El especialista Michael Dunn (Revista Cábala), considera que “Martins es sin duda alguna, el último jugador boliviano que pudo pasear su fútbol en diferentes ligas alrededor del mundo. Es difícil separar la figura de Marcelo de Bolivia, ya que él ha sido uno de los jugadores más importantes de nuestra Selección en los últimos diez años. Yo creo que en estas Eliminatorias, Marcelo deberá asumir el rol de líder, mismo que será de mucha ayuda e importancia para la nueva camada de futbolistas bolivianos”.

Por su parte, Luis Butrón vaticina: “Para que la gente pueda poner en un altar a Marcelo Martins, ‘El Flecheiro’ tendrá que llenar sus expectativas durante las Eliminatorias a Catar 2022. Deberá ser el hombre distinto que –con toda su experiencia y todos sus goles– coloque a la Selección boliviana en algún sitio importante. Tiene 33 años y si lográramos clasificar, probablemente ya no lo veríamos en un Mundial, pero creo que tiene la posibilidad de enterrar la crítica y darle a La Verde más de lo que le dio con una participación importante dentro del proceso de estas Eliminatorias”.

A continuación, compartimos un resumen de la actuación de Marcelo Martins rumbo a Catar, a la fecha:

  • No jugó en el primer partido contra Brasil, mismo que se desarrolló en tierra extranjera y se perdió por 5 goles a 1.
  • El 13 de octubre de 2020 jugó en La Paz frente a Argentina, anotó un gol de cabeza y el resultado final fue de 1 a 2.
  • El 13 de noviembre de 2020 le metió un golazo (el Nº 20) a Ecuador, igualando el récord del entonces máximo goleador histórico, Joaquín Botero. El partido terminó en derrota para Bolivia (3-2).

El 17 de noviembre del mismo año jugó en Asunción, marcando el gol que le dio el título de máximo goleador, y logrando un empate de 2 a 2.

“La mejor manera de vivir”

Imposible negar que estamos hablando de un jugador inteligente que trabaja para su equipo, y así lo avalan los expertos en materia futbolística. Es el caso del periodista Sergio Reyes Aliaga (Deportivo Universitario), quien explica: “Marcelo Martins es para mí el futbolista boliviano distinto de las últimas dos décadas; no es fácil mantenerse en el ámbito de la alta competencia tanto tiempo, como él lo ha hecho. Martins ha estado militando en equipos de la Primera División, en grandes competencias, lo que nos habla de un biotipo particular del cual es dueño; por la estructura, por la envergadura, el cuidado que tiene para su físico, que es impecable. Posee también cualidades técnicas indiscutibles; es un excelente delantero, muy hábil”.

Gonzalo Cobo agrega: “Desde lo futbolístico me encanta porque se trata de un jugador poderoso, de mucha fuerza, de un estado físico envidiable, comparable con el de jugadores como el peruano Claudio Pizarro o Adriano de Brasil. Su estatura y contextura física le dan la posibilidad de pelear pelotas aéreas y por el piso. Se trata de un jugador rápido que domina muy bien la pelota y de cuyo juego podemos disfrutar”.

Y más allá de lo deportivo, durante el proceso de exploración propio de esta crónica, nos encontramos con el futbolista boliviano de mayor presencia en las redes sociales y medios de comunicación, y con un Marcelo profundamente humano, solidario y comprometido con su Bolivia.

A continuación, algunos ejemplos que muestran que el slogan que profesa a través de sus redes sociales “La mejor manera de vivir”, está acorde a su accionar:

  • Donó miles de dólares para los damnificados de los incendios ocurridos en la Chiquitanía en el departamento de Santa Cruz en 2019.
  • Donó otros miles para apoyar a barrios y poblaciones pobres de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba que se vieron afectados durante la primera ola de la pandemia del coronavirus.
  • Fomenta la formación de nuevos talentos futbolísticos a través de la Academia de Fútbol “Marcelo Moreno Martins” que actualmente funciona en Santa Cruz de la Sierra.
  • Usa sus redes sociales para apoyar y difundir emprendimientos de formación de nuevas generaciones de deportistas de todo el país.
  • Es empresario de bienes raíces y, junto a su hermano Marlon, está al frente de la construcción de un condominio pensado para beneficiar a gente de bajos recursos.

Todo ciclo debe terminar y, desde estas páginas, anhelamos para Marcelo lo mismo con lo que él sueña: Una Copa América, un mundial… De no realizarse lo anterior (suposición realista más que pesimista), anhelamos simplemente un cierre a la altura de lo que fue y es la trayectoria de una fulgurante y singular “estrella del fútbol boliviano”.

Crónica 8.  ESTRELLAS DEL FÚTBOL

La Paz – Bolivia.

Beatriz Villa-Gómez C. – NEOCOM S.R.L.

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