Xabier Azkargorta:

Las grandes metas se pueden alcanzar con trabajo y superación diarios, “no de a ratos”.

“El Bigotón”, desde su experiencia como DT de un plantel boliviano de características históricas, reflexiona sobre las bases que pueden llevar al éxito a las nuevas generaciones de jugadores, y las comparte con Rediez.com.

“Me pueden quitar la guitarra, pero lo bailao NUNCA”

“Vivo feliz en Santa Cruz y en Bolivia desde hace nueve años. Sólo quiero ayudar cuando puedo. Me pueden quitar la guitarra pero lo bailao NUNCA. Orgulloso de lo que conseguimos…”, confiesa Xabier Azkargorta, el vasco que un día llegó a Bolivia a invitación de la Federación Boliviana de Fútbol para entrenar a la Selección Boliviana que buscaría la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994. “El Bigotón”, al frente de un plantel de histórica calidad, logró cambiar la suerte de derrota a la que estábamos acostumbrados por casi tres décadas, llevando a Bolivia a inaugurar en Chicago una fiesta deportiva sin precedentes con un juego a la altura de una potencia mundial como Alemania.

“Nosotros no conocíamos a Xabier Arkargorta”, afirma Percy Luza, el entonces dirigente de la Federación Boliviana de Fútbol y quien en 1992, junto a Guido Loayza, diseñó y presentó un proyecto para la Selección que se cumplió estrictamente.

Percy Luza: “…nos convencimos cuando Guido (Loayza) le dijo (a X. Azkargorta) que teníamos un buen proyecto pero que lo que no teníamos era plata, a lo cual él respondió: ‘Si tenéis un buen proyecto, me interesa”.

Tiempo antes, el CV de Azkargorta había llegado al Club Bolívar sin ser tomado en cuenta y cuando las cabezas de la FBF se enfrentaron a la difícil tarea de seleccionar al técnico apropiado para la Selección, la única certeza que tenían es que éste debía ser europeo, pues en ese momento el fútbol en Bolivia necesitaba un sacudón contundente. Confiando en el crecimiento del fútbol del Viejo Continente, se acordaron de aquel documento que habían hojeado para el club albiceleste. “Nos percatamos de que Azkargorta –médico de profesión–, había sido el técnico más joven en la dirigencia de equipos de primera división de la Liga Española; había asumido esa responsabilidad con alrededor de 27 años y eso nos llamó la atención, pero nos convencimos cuando Guido le dijo a través de una llamada de larga distancia que teníamos un buen proyecto pero que lo que no teníamos era plata, a lo cual él respondió: ‘Si tenéis un buen proyecto, me interesa’. Eso nos gustó, nos cayó bien y, sin más vueltas, lo trajimos”.

“Al principio nos fue mal”, continúa Percy Luza. Sucede que el flamante DT llegó a cambiar el esquema del juego y la consiguiente derrota ante Chile en cancha propia derivó en comentarios negativos de parte de la prensa y en presiones y amenazas a los dirigentes, exigiendo el inmediato despido de Azkargorta. “Sin embargo nos mantuvimos firmes, aferrándonos a nuestro proyecto. Contra viento y marea mantuvimos al director técnico y al poco tiempo…, todos sabemos lo que pasó”. 

Al margen de los buenos resultados conseguidos, “El Bigotón” se convirtió en ídolo de multitudes, era convocado a todas partes para hablar de fútbol, de deporte y otros temas; se convirtió en voz autorizada y en un referente al que, transcurridos más de 25 años, Rediez.com también acude para recordar a los jugadores más destacados de aquella época de gloria.

“Aprendan continuamente y nunca piensen que ya lo han hecho todo”.

La clave del éxito

Para Azkargorta lo más importante para conseguir buenos resultados es que cada jugador conozca muy bien su trabajo y su función dentro del grupo, y que ponga todo su esfuerzo para ser el mejor en lo que le corresponde. Este principio le trajo buenos resultados al plantel verde del 93 y 94. Su director técnico describe los roles asignados con toda precisión:

Etcheverry: gambeteador; Erwin (Sánchez): disparo desde fuera del área; Ramallo: goleador; Baldivieso: llegador desde atrás; Melgar: distribuidor y motivador; Borja y Cristaldo: trabajadores infatigables (resistencia y persistencia); Rimba y J. Manuel Peña: rapidísimos (velocidad); Quinteros; calma y orden; Sandy: fortaleza; y Trucco: seguridad”.

En el proceso de consolidación de los roles, sin embargo, también hubo tropiezos, pues en determinado momento Juan Manuel Peña y Marco Antonio Etcheverry estuvieron a punto de abandonar el fútbol. De manera oportuna, Xabier Azkargorta intervino para convencerlos de que no lo hicieran y, una vez superadas las dudas, ambos jugadores llegaron a ser grandes, inclusive fuera de nuestras fronteras.

Fue importante, pues, que estas personas y jugadores de fútbol “supieran estar y mejorar el momento que les tocó vivir”. De allí la recomendación de Azkargorta para las nuevas generaciones de jugadores en formación: “Aprendan continuamente y nunca piensen que ya lo han hecho todo”.

Otra recomendación: “El fútbol hoy en día es muy profesional. Hay que ser conscientes de la realidad y pensar que se pueden lograr grandes metas, pero con el trabajo y la superación diarios, no de a ratos”.

Para finalizar, hace un recordatorio importante: “Sean personas antes que futbolistas”.

Edición 1.7. ESTRELLAS DEL FÚTBOL

La Paz – Bolivia.

Beatriz Villa-Gómez C. – NEOCOM S.R.L.

Fotos: Xabier Azakargorta / historiadelfutbolboliviano.com

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